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ACERCA DE PORTACHUELO.


 
RESEÑA SOBRE PORTACHUELO
Aquilino Libralón (sdb), párroco de Portachuelo
  
 
La ciudad de PORTACHUELO (o mejor dicho “La Inmaculada Concepción de Portachuelo”), capital de la Prov. Sara, ha sido fundada con Cédula Real de Carlos III, Rey de España, en fecha 2 de junio de 1765. Es el único pueblo del Norte de Santa Cruz de la Sierra (que comprende cuatro provincias) que cuenta con decreto real de fundación, como resulta del Archivo histórico parroquial.

            Se encuentra ubicada  a 75 km. de la Capital Cruceña, en la República de Bolivia, sobre la carretera asfaltada que une Santa Cruz a la ciudad de Cochabamba y La Paz; y a 20 km. de la ciudad intermedia de Montero.

            El clima es netamente tropical, cálido y húmedo, con fuertes precipitaciones en la época del verano (diciembre-marzo), que hacen difícil la transitabilidad, especialmente en los caminos de tierra de acceso a las comunidades del campo.

            La economía de la zona se basa principalmente en la agricultura (arroz, yuca, maíz, caña de azúcar) y la ganadería. Los habitantes son de escasos recursos, dada la gravísima crisis económica que azota el país, con sectores que viven en la extrema pobreza (menos de 1 dólar por día). Esto ha provocado en los últimos años un consistente flujo migratorio, principalmente hacia Estados Unidos, España e Italia.

Portachuelo cuenta en su centro urbano con unos 12.000 habitantes. El 52% de la población es inferior a los 20 años.

La parroquia comprende también 21 comunidades del campo, elevando así la población a unos 19.000 habitantes, todos de habla castellana. Varios alumnos de estas comunidades, durante el año lectivo, se trasladan a vivir en Portachuelo.

Muchas familias viven del ajustado sueldo de maestro, (ya que tenemos una Escuela Superior de Formación de Maestros donde acuden más de 800 alumnos de varias provincias), y muchos tienen que viajar cada día, con medios públicos, hasta 30 o 50 km. de distancia para alcanzar su puesto de trabajo, de enseñanza.

            Prácticamente falta por completo la industria y, como triste consecuencia, las fuentes de trabajo. Muchos jóvenes viven en la frustración, sin perspectivas para el futuro o buscando evasiones (como la droga o el alcohol).

Últimamente varias poblaciones menores del campo gozan de agua potable, electricidad o una posta sanitaria, aunque no todas. Aquí decimos que está prohibido enfermarse: caso contrario se van todos los pequeños ahorros de años. No faltan casos de gente que no pude acudir a un hospital por falta de recursos.

El grupo actual de Salesianos que trabajamos in situ consideramos de suma importancia para el futuro del pueblo y de la juventud estudiosa la atención prioritaria a la escuela, al colegio y en general a la educación. Estamos convencidos que todo cambio humano y socio-cultural pasa necesariamente por la educación.
Por eso contamos con un colegio parroquial que alberga cada día tres turnos de niños y jóvenes (mañana, tarde y noche) con un número di inscripciones que supera los 1.500.
Por tanto quedan bienvenidas todas las colaboraciones para incentivar al estudio y premiar a los más necesitados de una beca (borsa di studio- adozione a distanza).